BLOGGER TEMPLATES AND TWITTER BACKGROUNDS »

sábado, 14 de noviembre de 2009

Lo que aflora de mi memoria al alma.

El adios fue definitivo, las heridas, siguen abiertas, la sangre y el dolor no se van, no fue nada temporal la pena que en mis ombros quize cargar.
Ahora, me encanaría tener algo tuyo para recordarte, para saber, que nada de éso fue un sueño, un sueño que termino con un crudo despertar.
Fue extraño, como si despues de cada beso, la boca me anudaste para jamás poder volverte a hablar.
Sigo tus huellas por el camino, y con mis rodillas ya ensagrentadas y raspadas, dejo un rastro, dejo un registro de que mi corazón aún quiere estar en tu regazo paa volver a ser feliz.
Fue tan poco el tiempo a tu lado, que es mejor ya olvidar, decir que nada pasó, solo fuimos extaños que por un mal entendido se miraró sin razón y nada más.
Ate mi cuerpo a un árbol, para frenar el sufrimiento decidí saltar de la rama más alta, para que mi cuerpo frío e inerte ya no te pueda amar, porque cada latido es un castigo, tortura ciega y nada más.
Tu recuerdo sigue vivo y tu presencia por alto no puedo pasar.
Descubriste lo peor de mí, tu dices que yo aflore lo peor de tí, pero yo yo digo que a futuro, tal vez todo vaya a cambiar, no estoy seguro de nada, sólo que la vida sigue y nada más.

2 Opiniones sin importancia:

Al dijo...

Realmente un amor desesperado...
Está muy buena la forma de contarlo, aunque el tiempo -ya verás- hará lo suyo

Saludos!!

Unknown dijo...

Oraciones salpicadas (I).